Es un blog destinado a concientizar a la humanidad sobre la consecuencia de la contaminación ambiental en la ecología enfocando nuestro principal componente del planeta el "agua".
¿Qué es el agua y cómo se produce? El ser humano es el principal causante de la contaminación del agua, que puede Verse afectada de muchas maneras: con el vertido de desechos industriales; por culpa del aumento de las temperaturas, que provocan la alteración del agua al disminuir el oxígeno en su composición; o a causa de la deforestación, que origina. Principales datos del agua en el mundo La Tierra contiene unos 1.386 millones de kilómetros cúbicos de agua. La cantidad de agua que contiene nuestro planeta no ha disminuido ni aumentado en los últimos dos mil millones de años. El 97% del agua se encuentra en los océanos, y el 2% permanece congelada. El 80% del agua que se encuentra en los continentes está en la superficie. El 20% restante se encuentra bajo tierra o en forma de vapor de agua atmosférico. Sólo el 2.5% del agua que existe en la Tierra es agua dulce. De esa cantidad, el 0.5% se encuentra en depósitos subterráneos y el 0.01% en ríos y lagos. El 90% de los recursos disponibles de agua dulce del planeta están en la Antártida.
Sólo el 0.007% del agua existente en la Tierra es potable, y esa cantidad se reduce año tras año debido a la contaminación. Más de 1100 millones de personas en el mundo carecen de acceso directo a fuentes de agua potable. Millones de mujeres y niños deben caminar más de 10 kilómetros diarios para conseguir agua potable. Unos 1.400 niños menores de cinco años mueren en el mundo a diario víctimas de enfermedades diarreicas relacionadas con la falta de acceso a agua potable, saneamiento adecuado e higiene. Más de 768 millones de personas no tienen acceso al agua potable, indicó el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). En su mayoría, estas personas viven en la pobreza, en zonas rurales apartadas o en barrios urbanos marginales. En 2025 cerca de 2000 millones de personas vivirán en países o en regiones donde la escasez de agua será absoluta y los recursos hídricos por persona estarán por debajo de los 500 metros cúbicos anuales recomendados, cantidad de agua que necesita una persona para llevar una vida sana e higiénica. La falta de agua potable causa la muerte de 4500 niños por día, en su mayoría pertenecientes a los países en desarrollo. Cada año 3 millones y medio de personas mueren debido a enfermedades relacionadas con la calidad del agua. El 98% de esas muertes se producen en los países en vías de desarrollo. Estados Unidos consume más de 1300 millones de litros de agua por día. Los norteamericanos consumen cinco veces más agua que los europeos. El 90% del agua usada en países en vía de desarrollo vuelve a los ríos sin ningún tipo de tratamiento. Cada día, el Sol evapora más de un billón de toneladas de agua, que permanece en la atmósfera hasta que vuelve a la superficie en forma de precipitaciones. Las Naciones Unidas estiman que de los 1.400 millones de kilómetros cúbicos de agua en la Tierra, tan solo 200.000 km3 representan agua dulce disponible para el consumo humano. Más de una de cada seis personas en el mundo se ve afectada por estrés hídrico, lo que significa que no tienen acceso a agua potable. Los 1.100 millones de personas que lo sufren viven en países en desarrollo. De acuerdo con el índice de estrés hídrico de Falkenmark se considera que un país o una determinada región experimenta «estrés hídrico» cuando los suministros anuales de agua caen por debajo de los 1.700 metros cúbicos por persona por año. Se considera que un país se enfrenta a una situación de escasez de agua, cuando el nivel cae debajo de 1.000 metros cúbicos por persona por año. Lo cierto es que es una situación de estrés hídrico puede afectar a cualquier parte del mundo, las ciudades con estrés hídrico son las que utilizan, al menos, un 40 por ciento del agua disponible. De hecho, en España existe un gran riesgo de sufrir estrés hídrico debido a la alta demanda de agua que hay en nuestro país. Los expertos calculan que dentro de 15 años más de la mitad de los españoles sufrirá las consecuencias de este problema ambiental. La FAO afirma que en el año 2025 se estima que 1.900 millones de personas vivirán en países o regiones que enfrentan una escasez absoluta de agua, y dos tercios de la población mundial podrían estar en una situación de estrés hídrico. Las previsiones sobre el cambio climático apuntan a un empeoramiento del problema. La Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) asegura que el calentamiento global producirá menos lluvias, más intermitentes, y un aumento de las temperaturas. Así, la demanda crecerá cada vez más, especialmente en el sur donde la necesidad de agua para la agricultura es mayor. Con ella, se desarrollará una competición por este bien entre los distintos sectores (como pueden ser el turismo o la agricultura) y los usos. Desde todos los sectores económicos y particulares podemos contribuir haciendo un uso más eficiente del agua. Para evitar el riesgo de que un uso más eficiente derive en una mayor demanda del recurso es imprescindible que las medidas de aumento de la eficiencia vayan acompañadas de medidas que aseguren la sostenibilidad del uso del agua, asegurando que el agua ahorrada queda en los sistemas naturales. Cuánta agua potable hay en la Tierra ¡Cuánta agua hay en la Tierra! Esa sensación de abundancia es la que nos da al imaginar el planeta visto desde universo, y es que el 70% de la superficie del planeta es de agua. Nuestro planeta azul contiene unos 1386 millones de km3 de agua, una cantidad que no ha disminuido ni aumentado en los últimos dos mil millones de años. Se calcula que el 97% es agua salada y sólo el sólo el 2.5% del agua que existe en la Tierra se considera dulce. Si tenemos en cuenta que el 90% de los recursos disponibles de agua dulce del planeta están en la Antártida esta sensación de abundancia merma. Sólo el 0.5% de agua dulce se encuentra en depósitos subterráneos y el 0.01% en ríos y lagos. Entonces, ¿cuál es la cantidad de agua potable existente en la Tierra? Datos oficiales afirman que sólo el 0.007% del agua existente en la Tierra es potable, y esa cantidad se reduce año tras año debido a la contaminación. Esto nos hace conscientes que el agua es un recurso escaso y limitado además de un derecho en un mundo desigual. La falta de acceso a ella es motivo de pobreza, desigual, injusticia social y crea grandes diferencias en las oportunidades que ofrece la vida. La ONU confirma que la escasez de agua afecta a más del 40% de la población mundial. Cada día, cerca de mil niños mueren debidos enfermedades que se podían prevenir causadas por el agua o las diarreas relacionadas con el saneamiento. Causas de la escasez de agua Contaminación. Uno de los principales causantes de la escasez de este recurso tan preciado es sin duda la contaminación. … Malgasto descontrolado. … Sequía. … Enfermedades. … Hambre por falta de agua. … Limpieza y salud. … Muerte vegetal y animal. ¿Qué enfermedades se pueden transmitir por beber agua contaminada? Enfermedades transmitidas por el agua son aquellas causadas por el agua contaminada por desechos humanos, animales o químicos. Por ejemplo cólera, fiebre tifoidea, shigella, poliomielitis, meningitis, hepatitis, diarrea. En general, la mayoría se puede prevenir con un tratamiento adecuado del agua, antes de consumirla. ¿Cuántas personas mueren cada año por beber agua contaminada? El problema es tal que cada año mueren más personas por enfermedades relacionadas con el agua contaminada que por cualquier forma de violencia, incluidas las guerras, según un informe de la ONU. Anualmente, fallecen 1,8 millones de niños menores de cinco años por esta causa, uno cada 20 segundos Tipos de agua Agua Potable. Agua que puede ser consumida por personas y animales sin riesgo de contraer enfermedades. Agua salada. Agua en la que la concentración de sales es relativamente alta (más de 10 000 mg/l). Agua salobre. Agua que contiene sal en una proporción significativamente menor que el agua marina. La concentración del total de sales disueltas está generalmente comprendida entre 1000 – 10 000 mg/l. Este tipo de agua no está contenida entre las categorías de agua salada y agua dulce. Agua dulce. Agua natural con una baja concentración de sales, o generalmente considerada adecuada, previo tratamiento, para producir agua potable. Agua dura. Agua que contiene un gran número de iones positivos. La dureza está determinada por el número de átomos de calcio y magnesio presentes. El jabón generalmente se disuelve malamente en las aguas duras. Agua blanda. Agua sin dureza significativa. El agua es esencial para la vida. Pero para muchos millones de personas en todo el mundo es un recurso escaso; por eso luchan diariamente para conseguir agua apta para el consumo y para atender a sus necesidades básicas. Millones de niños siguen muriendo todos los años a causa de enfermedades transmitidas por el agua que se pueden prevenir. Los desastres naturales relacionados con el agua, como son las inundaciones, las tormentas tropicales y los tsunamis, cobran un alto precio en vidas y sufrimiento humanos. Y con demasiada periodicidad, la sequía asola a algunos de los países más pobres del mundo y agudiza el hambre y la desnutrición. En el decenio pasado se registraron adelantos importantes en la tarea de proporcionar a la población acceso al agua potable libre de impurezas y a los servicios de saneamiento básicos. Pero todavía hace falta realizar un esfuerzo en este decenio para ampliar esos servicios esenciales a las personas que todavía no cuentan con ellos y que, en su inmensa mayoría, son pobres. El cumplimiento de las metas establecidas por la comunidad internacional para 2015 en relación con el agua y el saneamiento es un paso decisivo hacia el objetivo final de abastecer de agua potable apta para el consumo y de servicios de saneamiento a todos. Proporcionar acceso al agua y a los servicios de saneamiento es también fundamental para lograr los demás Objetivos de Desarrollo del Milenio: mitigación de la pobreza, el hambre y la desnutrición, reducción de la mortalidad infantil, aumento de la igualdad entre los sexos, más oportunidades de educación y sostenibilidad del medio ambiente. Las mujeres y las niñas son las acarreadoras de agua por excelencia en el mundo, tarea que consume tiempo valioso y energía, que las niñas podrían emplear de otra manera asistiendo a clases. Además de satisfacer necesidades humanas básicas, el agua contribuye al desarrollo sostenible en otras formas importantes. Es una de las principales fuentes de energía en algunas partes del mundo, mientras que en otras su potencial como fuente de energía todavía no se está aprovechando al máximo. El agua es necesaria también para la agricultura y para muchos procesos industriales y, en algunos países, forma parte integrante de los sistemas de transporte. El aumento de los conocimientos científicos ha hecho que la comunidad internacional llegue a apreciar mucho más los valiosos servicios que prestan los ecosistemas relacionados con el agua, desde el control de las inundaciones hasta la protección contra las tormentas y la purificación del agua. Aunque algunos analistas predicen futuros conflictos en relación con el agua, muchos países comparten con éxito cuencas fluviales, mares interiores y otros recursos hídricos, lo que demuestra que este elemento puede ser también un poderoso catalizador de la cooperación internacional. El Decenio Internacional para la Acción: El agua, fuente de vida constituye una magnífica oportunidad para que la comunidad internacional procure elaborar un enfoque verdaderamente integrado de la gestión de los recursos hídricos del mundo, valore sus múltiples contribuciones al desarrollo, se dedique a buscar soluciones a los principales problemas de la disponibilidad de agua dulce y asegure la utilización sostenible de los recursos hídricos para las generaciones venideras. Insto a todos a apoyar plenamente este decenio. La vida de las mujeres de todo el mundo está directamente relacionada con el agua. El Decenio “El agua, fuente de vida” reconoce la función central que las mujeres desempeñan abasteciendo, distribuyendo y protegiendo el agua y sirviendo de modelo para la familia en lo que se refiere al saneamiento y la higiene. Durante el Decenio es indispensable asegurar la plena participación de las mujeres en las actividades de desarrollo relacionadas con el agua en pie de igualdad y abordar las cuestiones del agua y el saneamiento desde la perspectiva de género. el desafío En la mayoría de las sociedades, las mujeres asumen la responsabilidad primordial del abastecimiento de agua, el saneamiento y la salud en los hogares. El agua es necesaria no sólo para beber sino también para la preparación de alimentos, el cuidado de los animales domésticos, el riego de los cultivos, la higiene personal, la atención de los enfermos, la limpieza, el lavado y la eliminación de desechos, actividades todas que son fundamentalmente responsabilidad de las mujeres. Las mujeres y las niñas son las que más necesitan servicios de saneamiento privados y sin riesgos. Las mujeres también padecen desproporcionadamente cuando ocurren desastres relacionados con el agua, como las inundaciones, ya que no se les suele alertar ni proporcionar otro tipo de información acerca de los peligros y los riesgos. Las mujeres poseen grandes conocimientos sobre los recursos hídricos: dónde se encuentran, su calidad y los métodos de almacenamiento, y suelen estar más motivadas para asegurar que el abastecimiento de agua y los servicios de saneamiento funcionen. Las mujeres indígenas en particular suelen tener amplios conocimientos tradicionales en relación con las fuentes, la conservación y la gestión de los recursos hídricos. Este papel central de la mujer se suele pasar por alto en los esfuerzos para mejorar la gestión de los recursos hídricos y ampliar el acceso a un saneamiento adecuado. En la mayoría de los casos, la opinión de las mujeres no es tenida en cuenta cuando se adoptan decisiones sobre el tipo de servicios que reciben. ¿qué hay que hacer? Cuando el abastecimiento de agua y el saneamiento se analizan desde la perspectiva de género, los beneficios y los costos del uso del agua pueden distribuirse equitativamente entre todos los grupos, y la capacidad creadora, la energía y los conocimientos de las mujeres pueden contribuir a lograr que los planes de abastecimiento de agua funcionen mejor. Lo que es más importante, un mayor acceso al agua apta para el consumo y a servicios de saneamiento que beneficien tanto a los hombres como a las mujeres traerá consigo múltiples beneficios en otros aspectos, como son la reducción de la pobreza, la posibilidad de que las niñas tengan una educación y la reducción de la mortalidad infantil y materna. Durante el Decenio “El agua, fuente de vida” se recomienda la adopción de las siguientes medidas: Hacer participar a las mujeres y a los hombres en pie de igualdad en la adopción de decisiones. Los proyectos funcionan mejor cuando las mujeres participan plenamente en la selección del lugar, el diseño y la tecnología de los servicios de abastecimiento de agua y saneamiento. Prestar atención a las necesidades de intimidad y seguridad de las mujeres y las niñas respecto del lugar donde instalar los servicios sanitarios. La falta de letrinas en las escuelas puede impedir que las niñas reciban educación; por otra parte, las mujeres que tienen que viajar largas distancias o atravesar zonas poco seguras para sus necesidades fisiológicas pueden ser víctimas de la violencia. Aumentar el acceso al agua para todos. Un mayor acceso permite a las mujeres y a las niñas aprovechar el tiempo que empleaban en cargar agua en otras actividades, como asistir a clases, atender a los hijos, generar ingresos o cultivar plantas comestibles para la familia. Dar acceso a las mujeres a la tierra y a otros recursos en pie de igualdad. En muchos países, las leyes y costumbres relacionadas con la propiedad de la tierra y el control de los recursos discriminan contra la mujer. El acceso en pie de igualdad al agua y a la tierra con fines productivos, como la cría de animales domésticos, el cultivo de plantas comestibles y su preparación para el mercado, permite a las mujeres ganar el sustento para sus familias. Impartir programas de educación y capacitación sobre agua y saneamiento para hombres y mujeres por igual. Los destinatarios primordiales de los programas de educación sobre higiene deben ser las madres y las niñas, ya que la mujer es el principal modelo a seguir en el hogar. De igual modo, la inclusión, tanto de mujeres como de hombres, en los programas de capacitación para el funcionamiento y mantenimiento de los servicios de abastecimiento de agua y saneamiento El agua y los servicios de saneamiento para la salud El agua libre de impurezas y un saneamiento adecuado son dos factores indispensables para asegurar la salud y la protección de los seres humanos contra muy diversas enfermedades. El Decenio Internacional para la Acción: El agua, fuente de vida, 2005-2015 demanda de la comunidad internacional una intensificación de los esfuerzos para aumentar el acceso al agua y al saneamiento para todos para 2015 a fin de luchar contra las enfermedades y mejorar la salud y el bienestar de la población mundial. el desafío La falta de agua apta para el consumo y de saneamiento adecuado es la principal causa de enfermedades en todo el mundo. Dos millones de personas, la mayoría de las cuales son niños, mueren todos los años a causa de enfermedades transmitidas por el agua, como la diarrea, y millones quedan seriamente debilitados. La falta de agua apta para el consumo y el mal manejo de los desechos humanos pueden propagar enfermedades como la diarrea, el cólera, la disentería, el tifus, la hepatitis, la polio, el tracoma y el parasitismo, muchas de las cuales pueden ser mortales en el mundo en desarrollo. Otras enfermedades causadas por el agua, como el paludismo y la filariasis, afectan a gran cantidad de personas en todo el mundo. Sólo a causa del paludismo mueren más de un millón de personas anualmente. El agua no apta para el consumo y la falta de servicios de saneamiento son factores importantes que explican muchas de los 10 millones de muertes infantiles que se producen cada año. Los reiterados episodios de enfermedades transmitidas por el agua, Como la diarrea, pueden llevar a los niños al borde de la supervivencia y los dejan muy debilitados y desnutridos para sobrevivir siquiera a las enfermedades comunes de la infancia. Muchas de esas muertes se pueden prevenir. Se calcula que podría prevenirse casi la mitad de los dos millones de defunciones que se producen todos los años a causa de la diarrea si se tuviera un conocimiento básico de la higiene. La escasez de agua obliga a las personas a consumir aguas contaminadas portadoras de enfermedades. En 2005, 500 millones de personas vivían en países definidos como en situación crítica en relación con el agua o con escasez de ésta. Se prevé que esta cifra aumente de 2.400 a 3.400 millones respectivamente para 2025, y que África septentrional y Asia occidental se verán especialmente afectadas. El aumento de la urbanización ejerce una enorme presión sobre la actual infraestructura de abastecimiento de agua y los servicios de saneamiento. Los centros urbanos de los países en desarrollo han crecido con gran rapidez sin planificar una infraestructura suficiente, lo que ha dado por resultado que millones de inmigrantes apenas tengan acceso a servicios de saneamiento o abastecimiento de agua suficientes. Esto pone en peligro a poblaciones enteras y causa graves daños al medio ambiente. Un número cada vez mayor de personas con VIH, que son especialmente propensas a enfermedades e infecciones, dependen del agua libre de impurezas para su salud y supervivencia. ¿qué hay que hacer? El Decenio “El agua, fuente de vida” permite intensificar los esfuerzos para proporcionar para 2015 agua apta para el consumo y saneamiento para todos y asegurar un entorno de vida sano. Se recomienda la adopción de las medidas siguientes: Unapromoción eficaz y sostenida del agua, el saneamiento y la higiene a todos los niveles. Muchos encargados de adoptar decisiones subestiman el papel decisivo que desempeñan el agua, la higiene y el saneamiento en la mitigación de la pobreza. Los beneficios económicos y para la salud de proporcionar acceso al agua y a los servicios de saneamiento compensan con creces el costo de la inversión. Los programas de educación sobre el agua, el saneamiento y la higiene en todas las escuelas surtirán un profundo efecto en la salud de los niños, en la enseñanza y el entorno del aprendizaje y en la educación de las niñas. La inversión en la infraestructura de los servicios de saneamiento, como letrinas y retretes, en los hogares y en todas las escuelas es fundamental para crear un entorno saludable y para una política de salud sostenible. En zonas afectadas por un desempleo elevado, los residentes pueden contratarse como constructores de letrinas, albañiles y operadores de funcionamiento y mantenimiento de las bombas de agua. Atender a la prestación de servicios sostenibles a largo plazo, además de a la construcción de instalaciones. Incorporar plenamente a las mujeres en la planificación y el diseño de servicios de abastecimiento de agua y saneamiento y analizar las cuestiones relacionadas con el agua y el saneamiento desde la perspectiva de género. La capacitación satisfactoria de las mujeres en prácticas higiénicas y de saneamiento mejorará la salud de toda la población. Participación de la comunidad para asegurar soluciones a largo plazo. La aprobación y el compromiso de la comunidad con el saneamiento han demostrado ser un factor decisivo para el logro de proyectos relacionados con el agua y el saneamiento a nivel de base, sobre todo en las zonas rurales. Las comunidades con poder de decisión administran programas de abastecimiento de agua y saneamiento con resultados perdurables. Considerar prioritarios el abastecimiento de agua y el saneamiento en la planificación de medidas en caso de desastres. Las personas afectadas por desastres naturales y provocados por el hombre tienen más probabilidades de enfermarse y morir a causa de enfermedades relacionadas con la insuficiencia o la contaminación del agua y la falta de saneamiento adecuado que por otras causas. Es una necesidad imperiosa establecer normas mínimas de saneamiento después de los desastres, así como servicios sanitarios de emergencia. El agua es indispensable para preservar la diversidad biológica en todos los ámbitos, desde los lagos y ríos de agua dulce hasta las regiones montañosas, las marismas, los estuarios, las zonas costeras y los océanos. El Decenio Internacional para la Acción: El agua, fuente de vida, 2005-2015 permitirá aumentar la cooperación para proteger este recurso vital para el futuro de los diversos ecosistemas terrestres. el desafío El aumento de la demanda de agua está ejerciendo serias presiones sobre nuestro medio ambiente. Los ecosistemas de agua dulce están en crisis en todo el mundo, hay muchos ríos y lagos contaminados ya o seriamente degradados a causa de la disminución de los ecosistemas naturales, como bosques y cuencas hidrográficas. Los grandes volúmenes de metales pesados y desechos peligrosos que descargan la industria y la agricultura están aumentando la contaminación de las aguas subterráneas y agotándolas. El descenso de la cantidad y la calidad de los recursos hídricos está causando la extinción de especies de agua dulce y una enorme pérdida de diversidad biológica. Las zonas costeras, que son los ecosistemas más productivos del planeta, son especialmente vulnerables debido al decrecimiento de los ríos cuando fluyen hacia el mar, lo que pone en peligro a la vida humana y animal y a ecosistemas completos. Unas cuatro de cada diez personas viven en un perímetro de hasta 100 kilómetros de la costa. Ahora bien, un 30% de los ecosistemas costeros del mundo han sufrido un enorme deterioro debido a la creciente demanda de viviendas, industrias y actividades recreativas. En los últimos decenios, el aumento de la contaminación desde el interior, junto con la pérdida del hábitat costero que filtra esa contaminación, ha creado amplias “zonas muertas”, donde los peces no pueden sobrevivir, como en el Golfo de México. Más de la mitad de la humanidad depende del agua dulce que se acumula en las regiones montañosas. Sin embargo, estas zonas están bajo la presión de la desforestación, la agricultura y el turismo, que pueden plantear demandas insostenibles para los recursos hídricos. ¿qué hay que hacer? En los países pobres, por regla general, la pobreza es la causa de la degradación de los recursos hídricos, ya que la supervivencia a corto plazo prevalece sobre la protección a largo plazo de los recursos. En países más desarrollados, la degradación de los ecosistemas hídricos suele ser el resultado de modalidades de consumo insostenibles. Durante el Decenio “El agua, fuente de vida” y más adelante habrá que abordar las distintas causas de la degradación ambiental y conservar y restaurar los ecosistemas de agua dulce para asegurar recursos hídricos sostenibles para el futuro. Se recomienda la adopción de las medidas siguientes: Sensibilizar más y hacer participar a las comunidades en la adopción de decisiones sobre cuestiones relacionadas con la conservación y la gestión. Reconocer el verdadero valor de los recursos ecológicos. La aplicación de medidas cuantitativas y cualitativas a los bienes y servicios de los ecosistemas demuestra su valor en términos económicos reales. Las personas pueden apreciar verdaderamente entonces los beneficios de proteger los recursos naturales y las especies en peligro de extinción. Planear y gestionar de manera integrada el uso de la tierra y los recursos hídricos en el contexto más amplio de los ecosistemas. Utilizar las evaluaciones del impacto ambiental para medir los beneficios de la conservación frente al costo de otras actividades. Utilizar los incentivos o desincentivos financieros y de otra índole (como el principio de “quien contamina paga”) puede promover la conservación y desalentar la degradación. Establecer la cooperación transfronteriza. Los cursos de aguas internacionales pueden servir como incentivos para la cooperación pacífica entre los Estados y catalizadores para la paz y el desarrollo sostenible a nivel regional. Aplicar y cumplir con eficacia los acuerdos internacionales cuyo objetivo sea la protección de los ecosistemas, como el Convenio sobre la Diversidad Biológica y el Convenio de Ramsar sobre las marismas. Los desastres relacionados con el agua, como los tsunamis, las inundaciones y las sequías, son, después de los vendavales, los desastres naturales más frecuentes y devastadores. Número El agua para la energía El agua es fundamental para la producción de energía, se utiliza para generar energía hidroeléctrica y para el enfriamiento en las plantas termoeléctricas, así como para la generación a partir de fuentes de energía de las mareas, undimotriz y geotérmica. El acceso a servicios energéticos asequibles mejorará muchísimo las condiciones de vida de las personas en los países en desarrollo y posibilitará el crecimiento y el desarrollo económicos. Durante el Decenio Internacional para la Acción: El agua, fuente de vida, 2005-2015, los gobiernos nacionales, las organizaciones intergubernamentales y el sector privado tratarán de hallar la manera de aumentar la calidad y la cantidad de los servicios energéticos y al mismo tiempo asegurar la protección del medio ambiente contra los efectos perniciosos derivados de la utilización de la energía. el desafío El crecimiento económico y demográfico mundial y la expansión urbana están llevando el consumo de energía y la utilización de los recursos hídricos a niveles sin precedentes. El consumo mundial de energía aumentó enormemente desde el decenio de 1990 y se espera que aumente a un promedio de 2% anual hasta 2020, lo que equivaldrá a duplicar el consumo para 2035 en comparación con 1998, y a triplicarlo para 2055. En los servicios energéticos predominan actualmente la quema de combustibles fósiles y la energía nuclear, que representaron alrededor del 87% de la energía total producida en el mundo en 2001. Ahora bien, la energía generada por combustibles fósiles contamina la atmósfera y crea emisiones de gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento del planeta y al cambio climático. La energía generada por la fuerza de las aguas, la hidroeléctrica, puede ser, junto con otras fuentes renovables de energía, como la eólica, la solar y la de las mareas, la bioenergía y la energía geotérmica, una alternativa más sostenible y no contaminante a los combustibles fósiles. Todas estas fuentes juntas suministran actualmente alrededor del 14% de la energía primaria que se utiliza en el mundo. Muchas tecnologías basadas en energías renovables, como la hidroeléctrica y la solar en pequeña escala, se prestan para “aplicaciones no conectadas a redes de suministro”, por ejemplo en las zonas rurales apartadas o las pequeñas aldeas. Existen grandes posibilidades de ampliar la contribución de la energía hidroeléctrica en gran escala en los países en desarrollo. Sin embargo, los proyectos de represas de gran tamaño pueden causar graves efectos ambientales en los hábitat de la fauna y la flora silvestre, la migración de los peces y en el caudal y la calidad del agua, así como serios impactos socioeconómicos relacionados con el reasentamiento de las comunidades locales. La financiación de la infraestructura para los servicios esenciales, como agua y electricidad, en los países en desarrollo es también un problema importante que no se ha abordado aún. Sin una infraestructura energética y un suministro de electricidad fiables quedan limitadas las posibilidades de crecimiento económico. De los aproximadamente 2.000 millones de personas en todo el mundo que carecen de acceso a la electricidad, muchas viven en zonas rurales o periurbanas y carecen también de agua libre de impurezas y servicios de saneamiento. ¿qué hay que hacer? Durante el Decenio “El agua, fuente de vida” y más adelante, el uso del agua y la energía de manera que apoye el desarrollo sostenible requerirá un aprovechamiento más eficiente de la energía, el aumento de la dependencia de fuentes de energía renovables y el desarrollo acelerado de nuevas tecnologías para la producción de energía. Las plantas hidroeléctricas de pequeña escala no conectadas en red, por regla general, tienen un impacto ambiental en pequeña escala y pueden beneficiar en particular a las zonas rurales y apartadas. En relación con cualquier proyecto de hidroelectricidad, en pequeña o gran escala, es fundamental llevar a cabo una evaluación del impacto ambiental y socioeconómico como parte del proceso de planificación.