
El Río Ozama es uno de los ríos más contaminados de la República
Dominicana, el que más embarcaciones y residuos tiene en su
interior, con una alta contaminación de plomo, abundantes
desperdicios industriales y residuales.
La cantidad de agentes químicos, combinados con desechos
minerales, textiles, animales muertos y materia fecal en abundancia,
lo convierten en una línea de contaminación que atraviesa la ciudad
de Santo Domingo. Lo lamentable y alarmante de este caso, es que
niños y adultos consumen y se bañan en estas aguas.
Día a día son muchas las personas que utilizan el Rio Ozama como
vertedero, arrojándole toda clase de desperdicios. En los
alrededores del Ozama pueden distinguirse los montones de
desechos que navegan por sus aguas, los cientos de plásticos,
heces fecales, pañales, residuos de comida, latas, envases de
cartón, zapatos rotos, y ropa sucia.
La Ciénaga y una parte de Guachupita serán los sectores que
vamos a abordar, lugares que presentan múltiples rasgos de
contaminación, un gran cumulo de basura en sus alrededores y
cientos de comunitarios que viven cerca del rio.
Alta contaminación y bacterias son el resultado de 90 mil toneladas
de basura arrojadas al año en el cauce del río Ozama, según datos
arrojados en la última evaluación realizada por autoridades de
Medio Ambiente, el pasado mes de Septiembre.
Un secreto a voces de la ciudad de Santo Domingo, es la alta
contaminación por desperdicios en el río Ozama. Además, de los
desperdicios que lanzan los residentes que viven a orillas del río y
áreas cercanas. De acuerdo con la recopilación documental
elaborada por el consultor ambiental William Gutiérrez, el río Ozama
sobrepasa diez veces la contaminación que debería tener un río con
agua moderadamente limpia.
Según presentó el consultor durante el seminario taller Desarrollo
Local Sostenible en las cuencas Ozama e Isabela, celebrado en la
Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en mayo pasado,
la DBO que debe tener un río debe ser de no más de 4.0 miligramos
por litro (mg/l), en el caso del río Ozama esta medición llegó hasta
43.09 ml/g. Algunos científicos consideran que a partir de 10 ml/g, el
agua es muy pobre, con grandes cantidades de materia orgánica.
En el caso del Ozama ese parámetro se multiplica por cuatro.
El autor recopila, además, que en la cuenca urbana del Ozama se
vierten aproximadamente 90 mil toneladas de basura por año. Que
en dato comparativo representa la misma cantidad de basura que
recibe el vertedero de Duquesa, unas cuatro mil toneladas diarias,
en 23 días de trabajo.
Un panorama aterrador
Limpiar las aguas del río Ozama será una tarea difícil. Basta hacer
un recorrido en barca por el Ozama para comprobar la magnitud del
problema. En una de las visitas de nuestro equipo de periodistas,
fuimos testigos del escenario que presentaba, niños de los barrios
empobrecidos de la Ciénaga y Guachupita, que se movilizaban
descalzos por terrenos fangosos donde descargan las cañadas,
recogían desperdicios de comidas, llevándose en sacos ropas y
zapatos viejos mojados.
Varios puntos de los afluentes son utilizados por vendedores de
metales para desguazar equipos defectuosos.
En una de las visitas realizadas a los hospitales y dispensarios
médicos cercanos a la Ciénaga y Guachupita, entrevistamos a
médicos y pacientes, que nos facilitaron las siguientes
informaciones:
“El río Ozama se muere por las industrias. La contaminación
orgánica generada por los barrios de la Ciénaga y Guachupita es la
problemática más simple de resolver. Pero los residuos químicos
son fatales porque contienen además metales pesados, como
cromo y plomo”, elementos que si entran en el cuerpo humano son
difíciles de contrarrestar, señalan estudios revelados en torno a las
inmediaciones del Ozama.
Los problemas de salubridad de los moradores de la Ciénaga y
Guachupita son constantes, sumándose también los vecinos
inconscientes que esperan a que llueva para lanzar fundas plásticas
llenas de desperdicios, tapando las cañadas y desagües, según
informa Raisa López, presidenta de la Junta de vecinos de la
Manzana 1era, ubicada en la Ciénaga.
El Ministerio de Medio Ambiente carece de planes para sanear el río
Ozama. Mientras que, La Alcaldía del Distrito Nacional realiza
algunas acciones en el entorno de los ríos Ozama e Isabela. Su
secretario general, Andrés Navarro, dijo que el cabildo coordina la
recogida de residuos sólidos en los barrios con cuatro empresas
comunitarias de aseo urbano (Fundación Escoba, Fundazurza,
Fucosagucigua27 y Funsaco) conformadas desde 2002 por
agrupaciones barriales en sectores como La Ciénaga, Guachupita,
Los Guandules, 27 de Febrero, Gualey, 24 de Abril, Simón Bolívar,
Capotillo y La Zurza.
“Con estas empresas comunitarias se ha establecido un sistema de
recolección de basura al interior de los barrios que ha permitido
mantenerlos en adecuado estado de saneamiento, incluyendo
brigadas de eliminación de vertederos en las orillas del río Ozama”,
expreso el funcionario.
Además, existe el plan de desalojos múltiples que se realiza en Los
Guandules y La Ciénaga para construir el Nuevo Domingo Savio.
Dirigentes comunitarios de Los Tres Brazos, como Franklin
Tamayo, indican que es preocupante lo que pasa porque cada vez
se ocupan más áreas cerca del río.
En el lugar donde se está construyendo el Proyecto Domingo Savio,
se extraían hace años materiales para la fabricación de cemento,
pero al no utilizarse el espacio, la gente comenzó a hacer casas, en
áreas que eran lagunas y que servían de expansión del río cuando
se desbordaba. Lo que ha provocado que la gente lance todo tipo
de desperdicios para nivelar el lugar y construir casitas en un área
inundable por naturaleza.
“Mucha gente a la que le tumbaron sus casas en La Ciénaga y que
no le rindió el dinero que recibieron para comprar otra casa, se
están instalando en el barrio conocido como La Lila, que también se
encuentra en los alrededores del Ozama”, dijo Lucas Gil, un
residente del sector, en una investigación realizada por el periódico
Diario Libre.












